22-12-2017

Recomendaciones del Hospital Garrahan para que los niños pasen las fiestas seguros y saludables

Los principales riesgos durante las fiestas de fin de año son las lesiones oculares y las quemaduras con pirotecnia. También las intoxicaciones y la deshidratación por el exceso de comida y las altas temperaturas. El Hospital Garrahan recomienda tener precaución y prestar atención a las medidas de prevención.

Los niños y niñas son uno de los grupos más vulnerables a las altas temperaturas, los efectos del sol, las intoxicaciones y las lesiones por pirotecnia o descorche durante las fiestas. Por eso, el Hospital Garrahan recomienda a los adultos responsables tomar las medidas de prevención adecuadas para que los festejos de fin de año sean sanos y seguros para los chicos y también para los adultos.

Una de las medidas de prevención más importantes en las fiestas es no comprar pirotecnia y, por ende, no permitir la manipulación por parte de los niños. "Evitar el uso es la mejor forma de prevenir los accidentes domésticos que todos los fines de año llevan a que muchos chicos deban ser atendidos en las guardias pediátricas por quemaduras importantes y lesiones oculares", afirmó el presidente del Hospital, Carlos Kambourian.

La utilización de artefactos de pirotecnia representa un riesgo para la salud: puede ocasionar graves lesiones físicas, como quemaduras, problemas auditivos, daños oculares irreversibles y discapacidades a la persona de por vida. Las partes del cuerpo que suelen resultar más afectadas son las manos, los ojos, la cabeza y el rostro.

Las lesiones en los ojos también son muy comunes, ya sean por pirotecnia o por corchazos al abrir bebidas espumantes. Los traumas oculares derivados del golpe contuso de los corchos suelen ser muy graves, generar hemorragias, desprendimiento de retinas y hasta la pérdida de la visión central. Ante cualquier tipo de lesión no deben colocarse gasas, parches, ni tocar la herida; y es asistir cuanto antes al centro de salud más cercano con guardia pediátrica.

En cuanto al menú de las fiestas, el Hospital recomienda modificar la comida típica para reducir las calorías ingeridas, evitar malestares, intoxicaciones y deshidratación, y llevar una dieta saludable tanto para niñas, niños y adolescentes, como para los adultos. La incorporación de frutas y verduras en las comidas y postres ayuda a que la alimentación sea más equilibrada.

"Las comidas típicas de las fiestas generalmente son muy calóricas, se prepara mucha cantidad y se come de más", destacó la jefa del Área de Alimentación, Sandra Blasi, y aclaró "en términos generales no existe plato tradicional que esté prohibido durante esta temporada, sólo hay que cuidar las cantidades que se ingieren y no dejar de consumir aquellos alimentos que nos garantizan el seguimiento de una alimentación balanceada y adecuada".

Las medidas a tener en cuenta para que el menú festivo sea saludable y seguro son: planificar los platos, conservar siempre la cadena de frío de los alimentos (durante la compra, la preparación y el guardado), evitar alimentos poco nutritivos, no comprar en exceso ni servir en exceso, no dejar la comida servida a temperatura ambiente (servir cuando se va a comer), incorporar frutas y verduras, masticar despacio.

Además es muy importante, en lo posible, evitar las frituras y las salsas a base de crema; elegir alimentos reducidos en grasas y calorías, como carnes, pescado, pollo o pavo; colocar en la mesa ensaladas nutritivas y vistosas; para los postres optar por licuados de frutas, congelarlos y servirlos tipo helado, o brochettes de frutas bañadas en chocolate, en vez de turrones, garrapiñadas o productos envasados en general.