Ejercer la Pediatría de manera racional y efectiva no es tarea fácil. Los pacientes graves que sobreviven conforman una población de pacientes crónicos que plantean nuevos desafíos. Cada vez hay más información de variable confiabilidad y menos tiempo disponible para actualizarse, muchas intervenciones diagnósticas y terapéuticas son riesgosas o costosas y los recursos sanitarios son siempre limitados.

Las Guías de Atención Pediátrica (GAP) del Hospital de Pediatría “Juan P. Garrahan” fueron pensadas como una herramienta facilitadora para la asistencia de pacientes complejos (Guías de Manejo) o el uso apropiado de tecnologías sanitarias diagnósticas o terapéuticas (Guías de Utilización), integrando en una serie de recomendaciones prácticas la revisión de la mejor evidencia científica disponible con la amplia experiencia acumulada por los expertos locales en las distintas áreas pediátricas abarcadas por el hospital.

Sus principales objetivos están dirigidos a reducir la variabilidad en la atención pediátrica de pacientes complejos facilitando el proceso de referencia y contra-referencia con otros centros, promover la formación continua de los profesionales pediátricos en una atención costo-efectiva, fomentar un uso más racional de los recursos y optimizar la calidad de vida de nuestros pacientes y sus familias.

Para poder cumplir con estos propósitos, nuestros expertos multidisciplinarios, con la asistencia técnica de Coordinación y Comité de Evaluación de Tecnología Sanitaria del hospital, desarrollan una ardua tarea que incluye la revisión exhaustiva de la literatura científica, la selección en base al análisis crítico de la mejor evidencia disponible, y la formulación por consenso interdisciplinario de recomendaciones flexibles y adaptables al contexto local de cada usuario potencial de las guías.

Este proceso de cambio contempla la incorporación del Sistema GRADE para la clasificación de los niveles de evidencia y grados de recomendación. La aplicación de estos criterios requiere la valoración crítica de aspectos metodológicos de la información proveniente de la investigación, así como la consideración de la seguridad y costo-efectividad de las tecnologías recomendadas, pero simplifica la tarea para el usuario de las guías, ya que se traduce en recomendaciones fuertes (hágalo) o débiles (puede o no hacerlo, según otros criterios como preferencias, accesibilidad, riesgos o costos).

Hemos incorporado a las guías otros elementos de apoyo: un Glosario que contiene las definiciones operativas de los principales términos utilizados en las respectivas guías, y los términos MeSH (Medical Subject Headings) que utiliza MEDLINE para indexar información, útiles a la hora de realizar una búsqueda bibliográfica para seleccionar las palabras claves apropiadas y asegurar su correcta escritura en idioma inglés.

Cada guía se inicia con un Resumen de las recomendaciones y la última fecha de actualización (las guías son actualizadas periódicamente por los autores en la web). Se enuncian también las preguntas clínicas que abarca la guía (tipo de paciente o problema al que se aplica, intervenciones que considera, resultados de salud esperados). En algunos temas se incluyen algoritmos de decisión para la consulta rápida y tablas de evidencia donde se resaltan los estudios de mayor impacto sobre las recomendaciones (incluyendo enlaces a algunos artículos referenciados o sitios de interés).

Esperamos que estas nuevas estrategias sean de utilidad para los usuarios de estas guías dentro y fuera del ámbito hospitalario. Sabemos que no son perfectas sino perfectibles, pero el camino sólo se hace al andar.

Dra. Graciela Demirdjian
Coordinación de Evaluación de Tecnología Sanitaria
Hospital de Pediatría “Juan P. Garrahan”